Las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) son la causa número uno de mercancía retenida en aduana que no tiene nada que ver con impuestos. El importador pagó todo correctamente… y su carga se queda parada porque las etiquetas no cumplen. Lo peor: es 100% evitable si se resuelve antes de embarcar.
Las dos que más se cruzan en tu camino
| Norma | A qué aplica | Qué exige (en corto) |
|---|---|---|
| NOM-050-SCFI | Productos de consumo general que no son alimentos | Información comercial en español: nombre, datos del importador, país de origen, contenido, características |
| NOM-051-SCFI/SSA1 | Alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados | Información comercial y sanitaria, tabla nutrimental y el etiquetado frontal de advertencia (los sellos negros) |
Ambas aplican por igual a producto nacional e importado. Y ambas se revisan en el despacho.
Pero hay muchas más
Según tu producto pueden aplicar NOMs de seguridad eléctrica, de eficiencia energética, de telecomunicaciones, de juguetes, de textiles, de llantas… La lista aplicable no se decide por criterio comercial: se decide por fracción arancelaria. Busca la tuya en la calculadora y revisa el expediente regulatorio: ahí aparecen las NOMs y permisos ligados a tu fracción.
Cómo se acredita el cumplimiento
- Certificado NOM — emitido por un organismo de certificación acreditado. Es lo que exigen las normas de producto (seguridad, eficiencia).
- Constancia de conformidad / dictamen — emitido por una unidad de verificación acreditada. Es la vía típica para información comercial y etiquetado.
- Carta de no aplicación — cuando tu producto está en una fracción sujeta a NOM pero por sus características no le aplica. Se documenta; no se asume.
Las tres formas de etiquetar (elige antes de producir)
- En origen: tu proveedor imprime el empaque con la etiqueta mexicana. Es la opción más barata y la más limpia — pero exige planeación y un proveedor que colabore.
- Etiqueta autoadhesiva antes de embarcar: se pega sobre el empaque original en la fábrica. Buen punto medio.
- En depósito fiscal o recinto en México: importas, etiquetas aquí y luego extraes la mercancía. Es la más cara y la más lenta — pero es el salvavidas cuando la carga ya llegó mal etiquetada.
La conversación que hay que tener con el proveedor: manda el arte de la etiqueta mexicana con la orden de compra, no cuando el contenedor ya está cargado. Un rediseño de empaque en fábrica cuesta días; re-etiquetar en depósito fiscal cuesta semanas y miles de pesos.
Errores que vemos todo el tiempo
- Traducir la etiqueta del inglés pero omitir los datos del importador (RFC y domicilio son obligatorios).
- Poner el país de origen en letra ilegible o solo en el empaque colectivo.
- Alimentos con tabla nutrimental correcta pero sin los sellos de advertencia cuando les corresponden.
- Asumir que "como es muestra, no aplica": las muestras también tienen reglas.
- Dejar la verificación para el día del despacho — las unidades de verificación tienen agenda.
¿No sabes qué NOM le toca a tu producto? Escríbenos con tu fracción o una descripción del artículo y te decimos qué necesitas — antes de que embarques, que es cuando sirve saberlo.